domingo, 2 de marzo de 2008

MARCELA SERRANO

EL ALBERGUE DE LAS MUJERES TRISTES


Marcela Serrano autora de El albergue de las mujeres tristes , es una mujer que ha logrado integrar mundos culturales diferentes. Su casa se inclina hacia un barranco que se desliza, sin horizonte, a los pies de la ventana de su estudio, al infinito. Al ingresar en ella debemos subir dos pisos y vamos observando que los cuartos están decorados al más puro estilo mexicano. Ya en el salón de estar, amplio y blanco, observamos en un rincón una pared azul, de ese azul intenso que sólo existe en México.
Sobre ella un árbol de la vida, como sostenido por manos invisibles. Hacia otro sector una pintura colonial de ángeles arcabuceros y alrededor cuadros de plásticos actuales, y enmarcando el salón muebles de origen chileno, de donde es oriunda la escritora.
Perteneciente a la generación de la nueva narrativa chilena, integrada también a su vez por Alberto Fuguet ( dedicado al mundo de los jóvenes) y Gonzalo Contreras. Con sencillez y amabilidad conversó sobre su visión del mundo femenino y el boon de los últimos diez años de la literatura chilena..
“Cuando escribí la primera novela no sabía en que terreno me internaba. Fue muy visceral. Más tarde tuve la certeza de que existían demasiados velos, demasiado silencio y desconocimiento de esos recovecos interiores que es el alma de una mujer. Luego comprendí que debía empezar a correrlos porque justamente se escribe muy poco sobre esto. En la actualidad existe una mayor apertura hacia literatura escrita por mujeres “
---- ¿ Tú una visión es femenina, no feminista?
---- En lo personal soy feminista en la medida de que soy consciente de mi interés sobre este tema. Pero la literatura feminista no tendría sentido, para mí, si solo apareciera como término. La literatura es una sola sin duda, aunque durante años haya sido patrimonio de los hombres, y si la ubicáramos estrictamente como literatura feminista aparecería como una especie de panfleto.. Muchas veces me preguntaron ¿usted va a seguir escribiendo sobre la mujer? y respondo que sí, que voy seguir sobre las huellas de la mujer, allí es donde los hombres generalmente se atacan.
---¿Lo que señalas en la novela, es el sentido de estar “junto a”, no “enfrente de “ o “detrás de”? ¿ te interesa plantear el nuevo modelo femenino de autosuficiencia e independencia?
--- Planteo la paridad, que ambos géneros estén sobre líneas horizontales y no verticales. Es decir que no haya sumisión por ambas partes. Por qué, cuidado, a veces también se da lo contrario y tampoco debe ser así. Cuando hablo de la paridad, estoy refiriéndome a nuestra cultura, porque en ese sentido el mundo oriental y medio oriente se rigen por otros cánones. En nuestro universo occidental la relación hombre-mujer es bastante difícil, y sobre todo en Latinoamérica, por el subdesarrollo y los sucesos ocurridos durante los varias décadas, la mujer es la más golpeada desde el punto de vista machista. Por lo tanto creo que en este continente hemos pagado más la culpa por salir al mundo y ser mujer que en Europa. Básicamente el tema de la novela es que el costo que debemos pagar por la independencia es el desamor.
---- La mujer en occidente, desde la antigüedad, la Edad Media y el resto de las etapas de la historia, cada vez que quiso sobresalir fue condenada a muerte por judía, por cristiana, o por bruja.

Creo que fue porque se enfrentó a elementos que rompían el esquema masculino y la hacía diferente… Claro y aún hoy continúa siendo un riesgo. Milenariamente, como tú dices, el rol de la mujer ha sido estático, pero en treinta años todo cambió y tomó giros vertiginosos. Creo que las fuerzas se reacomodaron y que los hombres, más que acompañarnos en esta pelea por salir al mundo, se han paralizado y tienen mucho miedo. Aunque el miedo es más bien atávico. A su vez ese miedo produce un gran rechazo y genera la existencia de una enorme cantidad de mujeres solas que no saben como recomponer afectivamente sus vidas. Cuando tomé consciencia sobre efecto de esa realidad decidí escribir sobre la misma.
---Observé que en los lugares públicos: restaurantes, bares, cines y otros espacios, los hombres y las mujeres están solos, compartiendo con los de su género mesas aisladas, hablando sólo entre ellos…
--- Estamos en un momento de desencuentro muy profundo y creo que mientras la pareja, como la hemos concebido tradicionalmente no entienda eso, está en serios aprietos
---¿Por qué?
Porque nosotras las mujeres hemos estado, durante las tres o cuatro últimas décadas, en un movimiento, mientras que los hombres han estado estáticos. Si ellos no deciden reflexionar sobre el tema , enfrentarlo y “aggiornarse” realmente vamos a seguir sentándonos en diferentes mesas.
--- Robert Graves sostenía que cuando apareció Cristo fue porque era producto de una lucha de mitos, el de la Gran madre y el del Sol Invictus, eso significaba que el matriarcado, que por años había dominado el mundo, caía para dar paso al patriarcado. ¿Tú no crees que ahora está sucediendo lo contrario y el matriarcado vuelve a ocupar su lugar perdido?

--- No. Los hombres se sienten muy amenazados y creen que nosotras queremos quitarles el poder. Mi punto de vista es que queremos compartir el poder, que nos interesa la diversidad. No queremos un mundo cien por ciento femenino, de Amazonas, como tampoco que por la eternidad continúe siendo masculino. Creo que hoy día, no digo hace treinta años cuando las americanas salían a la calle a gritar “partamos cojones”, hemos ganado batallas en el camino y que tenemos una mirada más equilibrada al respecto. Por lo tanto pienso que los hombres no tendrían porque sentirse amenazados, porque si compartiéramos el poder, cosa que los hombres no entienden, e insisto en el término compartir, no en quitárselos, toda la sociedad se humanizaría más. Si nosotras lográramos feminizar más esta sociedad, esta sociedad masculina, es evidente que sería más humana. Considero que eso también le convendría a los hombres, sobre todo cuando reflexiono en la cantidad de cargas horrorosas que deben soportar sobre los hombros. Los hombres cumplen a pie juntillas el rol que se le ha impuesto, es feroz. Supongo que si compartiéramos esas cargas seríamos más felices, estaríamos hablando realmente de otra humanidad. Pero siento que están apegados al terror de perder el poder y nos están castigando por eso. Mira, investigué hasta el hartazgo sobre el tema, hablé con todo tipo de mujeres, especialmente con las jóvenes y también con las muy humildes y comprobé que el castigo se manipula por el lado afectivo, incluso las castigan sexualmente. Hace treinta años las mujeres no se les hubiera ocurrido pensar sobre este tema.. La última moda en Chile, Argentina y otros países es que los hombres les niegan el sexo, cuando en otra época era la mujer la que consentía al hombre o no.
--- Ese es un punto. Creo que también hay otro que está minando a toda la sociedad, la materialización del individuo. Estamos en un mundo tan alienado por el dinero que si un hombre no lo tiene no vale o no existe y deben correr tanto tras él que no tienen tiempo para el amor, la pareja o los hijos…

--- Claro, eso no está ausente en la novela. Abreu, uno de los teóricos que presentó la novela, tomó la idea de “que horroroso como el siglo se ha envilecido”, justamente porque todo este desencuentro, desamor y lo demás… tienen como telón de fondo no sólo momentos de gran deserotización, sino que además de neoliberalismos desatados. Él hacia alusión a la historia particular de Chile, un país que ha sido tan castigado, quebrado y que es tan complicado de recomponer. Pero este exitismo, que es en el fondo a lo que tú aludes, cuando está como telón de fondo permite mucho más la enajenación que en otras décadas, porque se convierte en una obsesión por llegar “a…
--- ... hacia el vacío, la nada…

--- Claro, y lo externo de ellos, ese rol que les asignó la sociedad, se enajena aún más.
Esa es una forma más de no detenerse a pensar sobre lo que sucede.
Es una mujer que está en la transición . Se encuentra medio dos etapas.
---- El personaje de doña Toña, habla de eso, pero también como mujer humilde tiene otra visión de la realidad y en ella hay esperanza…

--- Es como la que marca el cambio de la realidad. En ella hay un antes y un ahora. Un poco lo que le pasó al pueblo chileno. En realidad me preocupé mucho por hablar con la gente joven y no con la de mi generación, porque sentí que somos de manual. Pero en la juventud encontré un nivel de escepticismo tan grande, que me sorprendió. Con respecto a nosotros han avanzado en algunas cosas, las prácticas especialmente. Pero en el nivel laboral ellas sostenían que los hombres las sentían en competencia, les tenían miedo y, que les atraían pero que no se quedaban con ellas. Pienso que a los hombres les es mucho más fácil reproducir modelos ya probados en los que su jerarquía no está en duda. Uno de los personajes, Elena, en un momento de la novela le dice a Floreana: “ La tragedia de los hombres es que al final no eligen lo que más quieren”.
--- La nueva narrativa chilena se despertó luego del proceso militar, mientras que en Argentina los escritores luego de haber escrito durante años con dobles mensajes y lenguaje críptico parecieron estancarse ¿A qué lo atribuyes?

--- En Chile es curioso pero se dio un proceso inverso al de Argentina. Durante años, te diría que en toda su historia junto con Uruguay fuimos muy ordenados cívicamente. Éramos el buen ejemplo republicano, por eso el golpe fue tan brutal para nuestros pueblos . Por lo tanto cuando quisimos votar a Pinochet manteniendo nuestra tradición lo hicimos con su propia constitución y a través de un plesbicito. Nos costó mucho más pero demostramos que nos apegábamos a la ley que pienso es lo único que da paz a los pueblos. Tuvimos que jugar su propio juego, eso hicimos y lo quitamos. Con respecto a la nueva narrativa nació de tres novelas aparecidas al año de hacerse instaurado la democracia, en la època que llamamos de transición. Ellas causaron un gran revuelo en Chile y estuvieron en el tope de todos los raikings y fueron leídas en todo el país. A raíz de esto las editoriales vislumbraron la conveniencia de editar autores del país y nos convertimos en un buen negocio. La gente se volcó a los talleres literarios y las reuniones de ese tipo que se habían perdido durante el proceso.A nosotros nos pasó una cosa interesante que no sucedió en Argentina fue que después del proceso despertamos y la creatividad aumentó, encontramos caminos que expresarnos en libertad. En cambio la literatura Argentina no encontró esos caminos todavía porque el proceso tan cruel que tuvieron los amordazó de tal modo que aún están caminando a ciegas. Creo en ese sentido que Chile tiene una activa vida literaria comparable con México.
El Público (Guadalajara-México)

JOSÉ MIGUEL OVIEDO


Historia de la literatura Hispanoamericana


Hispanopamérica es una inmensa telaraña de culturas cuyo origen, se remonta a la época precolombina. Escribir una Historia de la Literatura Hispanoamericana es una tarea titánica que, con todos los riesgos que ello implica, asumió el crítico literario peruano, José Miguel Oviedo.
La obra está dividida en cuatro tomos, editados por Alianza Editorial. EL primero parte De los orígenes a la emancipación, el segundo Del romanticismo al modernismo, el tercero se ocupa del Postmodernismo, vanguardia y regionalismo y el cuarto toma De Borges al presente.
En la presentación de Historia de la Literatura Hispanoamericana, realizada en la Feria del Libro del Palacio de Minería, dialogamos con el autor. El libro fue presentado por Christofer Domínguez, Adolfo Castañón, José Antonio Rosado, además del gerente de Alianza: Lic. Juan Carlos Argüelles.
Entre juegos de palabras, elogios y críticas, los expositores destacaron la encomiable labor de haber realizado esta monumental historia, en la cual no sólo se habla de la obra, o el autor, sino que en ella se hace referencia a las críticas realizadas o análisis sobre las mismas. Por otra parte, para el lector, o estudioso, interesado en la lógica de un autor o de una obra, ésta posee una extensa bibliografía a la que podrá recurrir para ampliar conocimientos.
El libro de José Miguel Oviedo es una interesante e increíble historia compuesta de informaciones e imágenes, éstas últimas aportadas por los fragmentos de textos que tomó. Pero esencialmente su tema es la letra. La letra occidental tomada en su entorno luego de sufrir una metamorfosis figurativa en los países por los que circuló.
Pero resulta que este objeto, tan sencillo en apariencia, tan fácil de nombrar e identificar, posee algo de diabólico, pues escapa en todas direcciones y en cada una de ellas adquiere rango propio. Esto le permite al lector entrar en la cosmografía de América Latina y disfrutar el armar un rompecabezas con la multiplicidad y variedad de textos y letras, situaciones sociales, y contornos que van del mar a la montaña, de la llanura pampeana al caribe. Todos ellos al fusionarse en un conjunto mixturado de resonancias formaran la nueva imagen de nuestra cultura Hispanoamericana.
--- ¿Por qué quiso escribir una Historia de la Literatura Hispanoamericana?
--- Tomé la palabra historia en el sentido de relato o narración, al mismo tiempo quise ofrecer un texto que fuese ameno, accesible y a la vez que pudiera comunicarse con el lector. No sé si lo he logrado. Escribí una historia a base de pequeños ensayos, que contienen sobre todo información crítica. Si alguien quiere conocer datos de Vallejo, Neruda, López Velarde o Borges, no va encontrar una bibliografía sino todo aquello que se escribió sobre ellos. He tratado de conciliar dos textos: la crítica y la história. Considero que no es una obra completa, por lo tanto espero que investigadores o críticos futuros la continúen.
--- ¿Cuál fue la visión que tuvo para escribir sobre un contexto tan vasto y tan imprevisible?
--- Quería compendiar una historia que no fuese de ninguna manera un catálogo de nombres, autores, o citas. Por lo tanto traté de evitar el modelo guía telefónica, o el enciclopédico. Lo que es posible encontrar en cambio son los autores más importantes o interesantes del mundo hispanoamericano, al menos para mí. Los que hicieron nuestra literatura, y también aquellos que constituyen el fenómeno cultural del momento. Este conjunto de autores, centenares no lo sé bien, son claves para que el lector contemporáneo, y aún el de futuras generaciones, pueda comprender que significa la Literatura Hispanoamericana. Para ello tuve que leer todo el voluminoso mundo de las letras hispanoamericanas. Es decir tomé en cuenta a todos los autores, tanto para incluirlos como para negarlos. Mi historia trata de lograr un digno compromiso entre lo subjetivo y lo sostenido, o establecido, por la crítica a lo largo de los siglos. Este equilibrio explica porque a veces me ocupo de fenómenos que son ajenos a mi propia sensibilidad, pero que es necesario que se escriba de ellos. Esta historia puede ser criticada por ser subjetiva, pero nunca por caprichosa. Por otra parte se le puede incluir el detalle de que ningún lector va leer la obra enterara, en ese sentido creo que el único que lo ha hecho he sido yo, porque no me quedaba otro remedio, y también los excelentes expositores que aportaron nuevas visiones sobre la misma. Pero lo lógico sería que el lector la tomara fragmentariamente, es decir que consulte aquello que le interesa. Por lo tanto he tenido que tener en cuenta esa la actitud del lector para que pueda entrar a ella en cualquier momento.
--- ¿Cómo le fue posible hacer coherente ese recuento de la historia?
--- Consideré que cada pequeña unidad debía ser contextualizada en relación con lo que la antecedía y lo que proseguía. Este proceso, este equilibrio que era muy difícil, fue lo que más tiempo me llevó. En este equilibrio con el desequilibrio tuve que leer hasta lo que sabía no iba a poner. En algunos casos existieron olvidos involuntarios y en otros ausencias que me duelen. Cuando se inicia una labor de esta naturaleza y está el ok de una editorial lo que comienza a correr, como en todo juego, es el tiempo, y alguien debe perder.
--- ¿Pero rescató una figura como Isabel Allende que es el prototipo de la literatura ligth, es decir lo altamente comercializable?
--- Es verdad tomé esa figura para destacarla como paradigma de la literatura desechable. Esta literatura es un interesante fenómeno sociológico no estético, puesto que está programada para seducir al público y luego convertirlo en consumidor. Un caso semejante es el de Rigoberta Menchú.
--- Frente a ese tipo de esquema es interesante que haya tomado la literatura criolla y le diera el valor que le corresponde dentro de la historia.
--- Es que es imposible comenzar a analizar la literatura hispanoamericana ignorando a Cristóbal Colón. Él es el primer hombre que escribe en América en español. Sin embargo hay que llamar la atención que él no escribe sobre un vacío, porque en este continente existía una cultura que produjo gestos verbales, productos orales, y no textos escritos, - salvo que consideremos la pictografía del lenguaje Maya, Azteca o Inca como escritura, pero son manifestaciones sobre las cuales no me preocupé y no quise entrar pues ameritan otro tipo de análisis– y que componía un corpus de enorme importancia, no sólo para ellos sino para la propia tradición española porque la absorbió. Los evangelizadores tomaron esa tradición para hacer analogías entre sus dioses y la religión católica. Había una necesidad estratégica para que esa tradición pudiese insertarse en la nueva tradición hispánica. Por lo tanto es indispensable mirar hacia atrás y convertir esos hechos en el pórtico de la nueva literatura. Lo que existía hasta ese momento era una literatura aborigen oral. Tal vez sea erróneo decir literatura, lo que había eran gestos o formas verbales que poseían valores poéticos. Lo que existían eran expresiones pictopoéticas no literarias. Los rasgos característicos de este tipo de expresión eran: oralidad, anonimato y función social. La literatura no significaba lo mismo que en la actualidad, o para los españoles de la época. Era otra concepción de lo literario. A pesar que no es literatura escrita, que no es en español, el problema reside en que no se puede ignorar. Lo curioso es que la literatura colonial asume esa tradición, la incorpora, la traduce, la resume, la recicla, la estudia y le da una proyección que antes no tenía, porque esa literatura sólo era conocida en el ámbito de cada situación cultural. El conquistador español la difunde en Europa, es decir le da una circulación extraordinaria en otra lengua. Lo cierto es que no son versiones muy fieles, pero en todo caso la convierte en texto.
--- ¿En ese sentido creería que la literatura colonial crea su propia estructura?
--- La literatura colonial posee el problema de metrópolis y periferia. La metrópolis española quiso convertir a los territorios de ultramar en variantes de su cultura metropolitana. Un gesto muy simbólico fue nombrar las ciudades del nuevo mundo con sus homónimos en España. En ese sentido es la cultura española que se proyecta en territorio ajeno. Esta visión es muy distinta a la anglosajona, para la cual las colonias eran factorías que no tenían vida cultural rica y propia. En cambio los españoles reprodujeron su cultura y la insertaron en la nuestra. Por eso aparecen esos grandes fenómenos como sor Juana y Juan Ruiz de Alarcón.
--- En Perú Garcilazo…
--- Garcilazo es un personaje espléndido para poder hablar del mestizaje cultural. El racialmente era mestizo, descendiente de nobles en los dos sentidos: español e incaico. Pero su obra se torna profundamente mestiza cuando conoce en Montilla a los humanistas españoles discipulos de Góngora, y entonces gracias a el conocimiento profundo de la cultura hispánica peninsular de la época, que no en vano fue el la del Siglo de Oro, vuelve la mirada sobre su pueblo y hace un maravilloso texto llamado Los Comentarios.
--- Su libro pose la forma de un rompecabezas o de un hierogábalo, con el que se puede jugar a entrar, salir y retomar en cualquier momento. Es un libro de consulta pero a la vez es la historia de quinientos años de literatura…
--- He tenido muy presente eso, me alegro mucho que lo hayas podido ver de ese modo. El concepto siempre ha sido el de ofrecer un texto de consulta, un libro para ser ojeado y también sirviera como base de investigación. Traté de conciliar lo individual con conexiones, repercusiones, o vibraciones contextuales hacia el mundo anterior y posterior de cada autor.
--- En cuanto a la literatura de la costa, de montaña o del valle ¿cuál es la diferencia?
--- Esa e una herencia de los años veinte en la que predominaba la literatura de ambiente rural en casi toda Hispanoámerica desde México hasta Argentina. Poco después surgen las urbes y comienza una alternativa distinta a la anterior donde las ciudades son semilleros de conflictos. Justamente uno de los elementos de la novela para poder desarrollarse es el conflicto. El inmigrante, el trabajador el campesino convertido en obrero, el desempleo, la desadaptación rural crea problemas que son muy ricos para los novelistas.
--- Como en Santa.
--- Muy buen ejemplo, porque esa problemática cambió definitivamente el panorama de la literatura. El mundo rural se fue encogiendo cada vez más y creando otro tipo de dilemas. Por eso hay un resurgimiento del tema indigenista con Icaza, más adelante con Ciro Alegría y José María Arguedas.
--- Roa Bastos también tomó el tema dl nativo.
--- Es verdad, pero cambia de rumbo con Yo el Supremo.
--- Tomando la literatura cubana y su contexto caribeño ¿ qué aportó a las otras culturas continentales?
--- La influencia africana, oriental, china sobre todo y el contacto con el área caribeña, que habla español, francés, creolé como en Haití. Lo importante es su individualidad. La literatura cubana es al mismo tiempo un destino que la vuelca sobre sí misma, pero a la vez la hace consciente que vive en una isla. Por lo tanto sus autores deben abrirse hacia otros campos. Es una literatura muy cosmopolita que busca la comunicación con otros ámbitos. Una revista que tuvo un rol decisivo en ese sentido fue Orígenes.
--- Hubo un momento en la historia en que existieron dos polos culturales: México y Argentina, hubieron otros pero fueron extemporáneos. De ellos ha señalado muy bien a los escritores que se refirieron al tiempo.
--- Es cierto el tiempo es uno de los grandes motivos de la literatura universal, especialmente en Borges. Él lo expresó de una manera maravillosa. Recuerdo una frase que decía “nada sabemos del futuro, salvo la infinidad del presente”.

El Ángel (Reforma-México)